1 de set. 2012

Andrei muere al final del relato


A lo largo de la tarde que pasé con Andrei, en algún momento de esta tarde, estuve dispuesto a creer en Dios. No fué ninguna iluminación, si no por el miedo a volverme definitivamente bárbaro.

Él me contaba algo sobre un pobre hombre que sobrevive a duras penas, haciendo de guía turístico para unos intelectuales ociosos que quieren visitar ruinas raras. Pero me di cuenta de que estaba hablando de otra cosa. De Michel Onfray y de André Comte-Sponville. Claro, pensé yo, me está hablando del fracaso de esa gente. Igual no queda más remedio que girar sobre los talones, deshacer el camino y creer en Dios.

-¿De veras piensas que puedes sustituir la fe y la esperanza por una constitución o un código de leyes? -me estaba diciendo él, aunque seguía contando las aventuras del guía pobre- ¿Te puedes creer que la democracia, los mercados y las elecciones te llevarán al amor, a la felicidad?

En el otro lado de la habitación había un espejo. A medida que avanzaba la tarde, la luz se puso anaranjada y luego rojiza, y una vez que me levané para ir a mear -llevábamos ya tres cervezas- vi mi reflejo: quizás fuese por el tono de la luz, pero comprendí que mi imagen empezaba a parecerme la de un bárbaro plantado ante las murallas de Roma, avivando el incendio para calcinar de una vez y por todas la capital del Imperio.

-¿Lo has visto? -preguntó él, como si también hubiese visto esa imagen transfigurada- Como sigas así no vas a creer en nada, y sólo te quedarán el odio y el rencor.


En la historia que contaba Andrei (esa aventura del guía y las ruinas raras), el guía termina por llegar ante un extraño objeto, un objeto mágico caído del cielo que te puede conceder el deseo que le pidas.
Cuando llega, el guía le pide este deseo:
¡Felicidad para todo el mundo, gratis, y que nadie se vea privado de nada!

-¿Lo entiendes? -murmura Andrei, dulcemente- El guía no pide nada para sí, sinó para todo el mundo. ¿Sabes lo que te pasa? Que todo ese rollo que hemos montado, esa civilización, esa especie de democracia, todo eso es doloroso y feo, y como no te des la vuelta y mires para Dios, te vas a convertir en un bárbaro, en un incendiario. O por lo menos vas a embrutecerte, escribirás eslóganes revolucionarios en las paredes de los retretes públicos y te hundirás...

Me senté de nuevo a su lado. Ya había anochecido. Lo miré a los ojos -esas dos aceitunas negras y pequeñas.
-Y tu ¿cómo sabes eso?
-Porqué estoy muerto -respondió Andrei con rapidez y precisión, como el jugador de ping-pong que devuelve una pelota certera, imparable- Estoy muerto des del 29 de diciembre del 86, y eso da una perspectiva más serena de las cosas.

____________
El texto surge de la visión repetida del film Stalker, Andrei Tarkovsky (1979). La frase del guía es la última frase de Picnic junto al camino (1971), la novela de Arkadi y Boris Strugatsky en la que se basa, remotamente, el guión de la película.

Si mandas una foto o un video de tu inscripción en un retrete lo adjuntaré al post.





18 comentaris:

  1. jiji, el relato muy bueno, el vídeo también. La foto será que no; cuando me convierta en bárbaro prometo mandártela.

    Los bárbaros eran los del norte, supongo que lo sabes. ¿Un bárbaro del sur cómo sería? ¿Un antibárbaro? Salutacions!

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    1. Creo que ya se como son los bárbaros del sur: escriben en blogs pero apenas salen a quemar nada. Aunque depende de la latitud, creo: fíjate que en Madrid no pasa un día sin manifestaciones, en Andalucía no paran, en Asturias siguen luchando... menos en Cataluña, en donde se discuten por el eslógan que van a escribir en el retrete el día 11. Salud!

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  2. Tenim por dels bàrbars i els tenim a casa, perquè som nosaltres mateixos...

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    1. Som uns bàrbars adormits, o potser atontats per la caseta i l'hortet. O per La Caixa.

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  3. N'hi ha al nord, al sud, a l'st i a l'oest i fins i tot al noroest. Tots som bàrbars a la que rasques la fina pàtina de civilització. Barbars amb pis,coche i hipoteca, aixó si.

    salut

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  4. Qué sencillo para un cadáver -por muy director cinematográfico que haya sido- apelar a la perspectiva serena de las cosas, él que siempre puede abstraerse de la hediondez de los vertederos-marketing que inundan el universo terrícola; él que puede permitirse el privilegio de pulular sin vísceras que le reclamen su dosis cotidiana de adrenalina.

    "Dénme la rabia de los vivos y no la experiencia de los muertos", que decía... Bueno, alguien lo habrá dicho, escrito o pensado, :)

    (No conozco la obra de Andrei Tarkovski, aunque no me cabe duda que terminaré visionando algo suyo en cualquiera de las temporadas del cine-club, cuando la encargada de elegir los títulos decida que ya se han proyectado todos los films undergroound que en el mundo se han editado).

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    1. Tarkovsky no es exactamente un underground (creo que no tenía ninguna intención de serlo), pero sea lo que sea es de las obras que te obliga a ver el cine (y algunas cosas de la vida) con otra mirada.

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  5. M´agradat molt. Aquest personatge podria ser un guia de ciutats inexistents, com el relat d´en Perucho. Salut. Borgo.

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    1. Sí, ja és més o menys això. Estic segur que si llegeixes el "Picnic la vora del camí" t'agradarà molt.

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  6. Buff! Quin desassossec! Ni la llei dels homes ni la llei de Déu. Crec en el poder de la paraula; en el poder de nombrar i en el poder de la sintaxi. Posats a triar, vull morir havent intentat ser un minúscul déu i haver encertat a col·locar correctament un adjectiu al substantiu que va ajudar a crear el món.

    Aquest apunt, Lluís, mereix com a mínim una espelma en un altar.

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    1. M'apunto això de l'espelma. Crec que de vegades més em valdria posar espelmes i escriure menys.

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  7. Yo la pintada que mejor recuerdo en un retrete es esta:

    "El pedo es el suspiro de una mierda oprimida"..

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    1. ¿Porqué será que nos gusta tanto la escatología?

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  8. El problema es la calor, aqui al Sud fa molta calor, bé, avui ha afluixat una mica. Tot i amb això a Mèxic feia molta calor i va sortir el Zapata. Els slogans dels retretes son per fer un recopilatori, segur que algu ja ho ha fet. Crec, però, que el que més he vist en un water son números de telèfon, fan d'anunci.

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    1. Sobre números de telèfon als WC, recordo una putadeta juvenil de fa molts anys: algú va escriure el número de telèfon d'un ex-nòvio per despit, simulant que oferia serveis sexuals remunerats. Es veu que trucaven sovint, per a gran joia de la familia (encara no hi havia mòbils).

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  9. I tot i la mort, era el millor final possible (també l'únic, però ara no s'hi valia dir-ho)

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    1. Sí, tens raó: acabar matant el personatge és una mica fàcil...

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