12 de gen. 2020

Naufragar en la masa


Por si no lo conocen, les hablaré de "El Naufraguito", un fanzine que aparece en el mundo a finales de los noventa y que ya lleva 118 números. El número que tengo ante mi es el 109, de enero de 2018.
¡Enero de 2018...! En aquellos meses irrespirables durante los cuales, por lo menos en la desdichada Cataluña, solo se hablaba de la voluntad del pueblo, del 80% del pueblo, de las masas que pedían, que exigían, que se erigían en portavoces de algo, a saber: la democracia, un país imaginario, unas urnas del Todo a 1euro.

En enero de 2018, el número 109 de "El Naufraguito" estuvo dedicado a las masas, y lleva este título precioso: "Normas para el correcto funcionamiento de las masas". Estoy convencido de que en la Asociación Nacional del Rifle de Forcadell y en el Òmnium Gutural de un Jordi (de cuyo apellido no me acuerdo) se leyeron "El Naufraguito" a fondo, concienzudos, acodados con firmeza. No podría ser de otro modo.

Qué cosa es una masa, cómo funciona, a qué mecanismos obedece... Bueno, hay cantidad de trabajos de la sociología y de la antropología, incluso de la psicología (existe algo llamado "psicología de las masas") que nos ayudan a comprender porqué la masa humana no es la suma de muchos individuos si no un individuo en sí misma, ya que los individuos que conforman una masa dejan de comportarse como individuos e incluso dejan de pensar por sí mismos. Por eso las masas dan miedo. Y no te cuento el miedo que dan cuando gritan al unísono, cuando agitan banderas o desfilan con antorchas. Si ustedes han visto eso alguna vez, lo más normal es que les haya entrado pavor.

El número 109 de "El Naufraguito" me llegó un día de esos (y de las manos de su editor, lo cual es un lujo además de un placer). ¡Qué pena que no me hubiese llegado entonces, en aquel tristísimo enero de 2018, cuando yo me sentí naufragar en la masa, cuando me sentí perdido, solo, a merced de las olas negras (negras pero amarillentas).

Porque cada página de este fanzine es una joya: hay diamantes y perlas negras, rubíes y esmeraldas. Vi una amatista y un zafiro. Dejo aquí algunos breves ejemplos.
La masa necesita ser engañada, no le des más vueltas. 
La masa entretenida es más eficiente y no se aburre. Juegos, cánticos, atracciones, discursos y sobre todo muchas pancartas y banderas. Haz lo que haga falta. 
Ante una masa convencida tenemos que saber que la verdad es ajena al número de los que sostienen una u otra cosa.
La masa piensa por eslóganes y por imágenes. No te esfuerces en razonar. 
Unidad, identidad y pertenencia, ¡esa es mi masa! 

Cuenta el editor de "El Naufraguito" que una seguidora habló de la publicación en tanto que bien social, y estoy de acuerdo en ello. Y es indiscutible: cuando uno ha naufragado, comunicarse con otros náufragos le ayuda un montón. Mal de muchos consuelo de tontos, dicen, de lo que yo infiero: Mal de pocos, consuelo de listos. Me consolaré así, sabiendo que los náufragos jamás formaremos una masa, y además ¿cuál sería la bandera de los náufragos? ¿Cuál el himno, el cántico y el eslógan?.

La lectura de "El Naufraguito" dedicado a las masas nos ayuda a salir del armario en el que nos metimos por miedo a la masa. Y no se pierdan la página reproducida a continuación. Advertencia: si usted fue partícipe de alguna de aquellas masas es mejor que se abstenga de leer. Está avisado.





10 comentaris:

  1. No sé si es tan fácil esquivar el miedo a la masa, porque no se puede usar como arma el raciocinio.

    Besos.

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    1. La primera vez en mi vida en que me asustó una masa humana fue una vez, hace muchos años, cuando me crucé con unos forofos del Barça que iban a alguna parte, quizás a celebrar una victoria de su equipo preferido. Sentí mucho miedo. Recuerdo aquella imagen antigua cada vez que veo una película de zombis, y entonces me asusto más.

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  2. El Naufraguito es una auténtica joya, creo que es de lo mejor que se publica en este país desgraciado.
    Cuando publicó el núm. 100, el Naufraguito dicidió suicidarse y subir al Cielo, asistí al funeral, luego del Paraíso bajó otra vez a esta tierra de asilvestrados para ilustrarnos con su sabiduría.

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    1. Por lo que tengo entendido, creo que el Naufraguito murió y subió al cielo, pero una vez allí descubrió que había cielo pero no paraíso, y eso explica que ahora siga escribiendo des del cielo sin paraíso. Yo me temo algo así o peor incluso.

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  3. Pregunta fundamental núm. 1: pero, pero, pero... ¿siguen existiendo fanzines? ¡¿IMPRESOS?!
    Pregunta fundamental núm. 2: en caso de que la pregunta fundamental núm. 1 reciba respuesta afirmativa, ¿dónde se puede conseguir semejante joya?
    Dejando aparte estas cuestiones, la última mani a la que asistí fue la de repulsa a los atentados yihadistas en Madrid. La gente tenía un espíritu pacífico y contenido, pero por SMS circulaba todo tipo de mensajes. Yo estaba en el metro, abarrotado, cuando recibí un mensaje falso que decía que había bombas... en el metro. Inmediatamente pensé que como alguien más lo leyera y lo difundiera, moriríamos todos. Al bajar en la estación tardamos 5 interminables minutos en salir por la cantidad de gente que había. Los cinco minutos de terror absoluto peores de mi vida escudriñando las caras de la gente y rezando a Cthulu que no, que está vez no mirara nadie el móvil. Salimos sin más incidentes y volví a jurar que nunca más iría a una mani.
    La anterior fue tras la mani contra la guerra, también en Madrid, un año antes. Tras una marcha también pacífica con innumerable gente, al estrado subieron ciertos líderes a hablar de... Chávez. Pensé que eso no tenía nada que ver con el objeto de la protesta, y recordé a mi padre contándome cómo se montaban exaltaciones multitudinarias a favor del caudillo: salida de un partido de fútbol, gentío apelotonado, dos tíos delante sacando una pancarta y una foto tomada desde el punto adecuado. Y ya tenías La ciudad de blablabla con el Caudillo en la prensa una semana después.
    Detesto a las masas. Por eso también ando huérfano de partido político. Cuando mucha gente se junta no suele ser para nada bueno salvo excepciones. Y, sí, muy bien, es un derecho democrático, pero no le veo la gracia a constatar que miles de personas piensan como yo. Me asalta de inmediato la certeza de que entonces sí que están equivocados. Y no es por esnobismo, sino por la convicción de que en esos casos la crítica está totalmente ausente.
    Qué rollo. Quiero un fanzine fotocopiado ya!! :-)

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    1. En primer lugar: creo que puedes conseguir un ejemplar del fanzine escribiéndole a su editor. A Ceferino Galan le puedes encontrar en facebook o en la dirección de correo
      elnaufraguito@hotmail.com.

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  4. Desde luego es una auténtica joya, conozco a su "editor" y al fanzin gracias a mi buen amigo Francesc Cornadó.

    Por cierto, hay ciertas frases que nos has insertado sobre la masa que pertenecen al libro de ELIAS CANETTI, y que se titula MASA Y PODER, quizá sea este el mejor libro editado que nos explica los entresijos de lo que realmente es la masa.

    Inserto como has de buscarlo en PDF. Sale el libro íntegro. Es básico y abre los ojos.

    [PDF]masa y poder - Biblioteca virtual Omegalfa.
    https://omegalfa.es › downloadfile › masa-y-poder

    Un abrazo

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  5. Llegeixo, callo i aprenc. Sense comentaris.

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  6. Un certero análisis de que es, como respira y como se mueve la masa.

    Son enternecedoras las imágenes de neutros "indepes". Niñatos y abueletes consagrando su vida y anhelos a la "República Catalana".

    Buena reseña Miquel

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  7. Mecagoendiez, algunas veces soy masa...
    Un saludo

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