9 d’oct. 2018

Bolsonaro y Vox (y Puigdemont).

Resultat d'imatges de fascismo

Un tsunami se acerca. En algunos lugares se levantan diques. O intentan levantarlos. Algunos diques aguantarán la ola, pero otros se romperán. Es imposible predecir cuales aguantarán el envite. La incertidumbre nos mira a los ojos, y sabemos que es el abismo quien nos mira.

Algo se ha hecho mal. Muy mal. Ayer apareció el expresidente Aznar diciendo que él dejó un partido unido y a Casado le dejaron un partido repartido. Aznar se olvidó de nombrar a la corrupción, que quizás le explica lo que pasó entre un momento y el otro, lo que explica el declive del partido. Gracias a la labor corrupta de Aznar, la ultraderecha ha encontrado su voz propia. Su vox. Aznar habla de Vox sin hablar de Vox: sabe que la derecha, que incluía a la ultraderecha, ya no está unida. Es por eso que al pobre Pablo Casado, el alumno más brillante de derecho jamás conocido en la historia, le tiembla un poco la voz cuando le preguntan por Vox. Me da un poco de pena Pablo Casado. Tanta cuesta subida para llegar tan abajo.

Se acerca un tsunami de extrema derecha y nadie sabe como pararlo. En mi profesión nos decimos que hace falta más educación. Más prevención. Más palabras, más comprensión lectora, más espíritu crítico.

Bolsonaro en Brasil. Vox en España. Y Puigdemont en Cataluña. O en Waterloo. El miedo levanta olas. Cuando las grandes olas llegan a la playa, los pobres se quedan sin casa, sin nada. Generalmente, sin vida.

A Vox le alimentan varios alimentos. Uno de ellos, nada menor, nada desdeñable, es el señor Puigdemont. Un señor que también surge de las ruinas ruinosas de un partido corrupto hasta la médula. El señor que vive en un chalé de Waterloo, alquilado por 4.000 euros al mes y que nadie sabe, a ciencia cierta, quién se lo sufraga. Podría ser la ultraderecha flamenca, me dicen, aunque nadie tiene pruebas de ello. El señor Puigdemont excita las gónadas de la ultraderecha de Vox y así se alimentan, o se retroalimentan, los unos a los otros. Nada le conviene más a Puigdemont que Vox. Y a la inversa también. Se trata de terminar con los valores democráticos. Se trata de lo que trata Bolsonaro en Brasil: romperlo todo des del autoritarismo más cutre, más zafio, más ignorante. El discurso de Vox es un discurso pobre y bastardo, fundamentado en la visceralidad más pueril y más rastrera. El discurso de Puigdemont se asienta sobre el mito, lo emocional, lo irracional. Tal para cual. Mucho cuidado con caer en eso, aunque quizás es tarde para la advertencia.

Tanto Vox como Puigdemont proponen el fin de los valores democráticos: muchas urnas, poca democracia. En las urnas se depositan los votos. Y las cenizas de los difuntos. ¿A qué urnas nos remite Puigdemont con tanta insistencia? ¿No será, acaso, a las urnas cenicientas del cadáver incinerado de la democracia?

Soy pesimista, si, lo admito. Siempre lo he sido: lo que puede terminar mal terminará mal. Cuando se empieza mal se termina mal. Cuando se nombra al fascismo se cae en el fascismo. Cuando se pronuncia el nombre de la bestia, la bestia aparece. No es por casualidad que Iron Maiden presenta este año su Legacy of the Beast Tour. Es porqué soy pesimista que trabajo tanto.

Quizás Bolsonaro es la versión dura y Puigdemont la blanda (por algo es catalán el segundo), pero ahí están los dos. Decididos a usar la democracia para cargarse a la democracia. El brasileño hizo su campaña con un teléfono móvil y un ordenador portátil. El catalán usó la Tv3 a su antojo. El brasileño sufrió un atentado. El catalán simula que está exiliado, aunque se está pegando las vacaciones de su vida (ni tan solo tiene que ir a recoger a los niños en la salida del cole). El uno es un exmilitar, el otro un ex-convergente. Los dos desean terminar con la democracia.

Cuidado con el tsunami, queridos compatriotas, porqué la ola está muy cerca. El único dique que yo conozco es la democracia de veras, no la de los votos depositados con genuflexión previa y amarilla en la urna votiva. Y por supuesto la educación. El sentido crítico, la inteligencia. Sí, la inteligencia. La sabiduría, la sensatez, la sensibilidad, la solidaridad. Todo lo que nos protege del totalitarismo, del fascismo, del desastre que podría ser definitivo. O casi definitivo.

La inteligencia y la sensibilidad, la solidaridad. Eso es lo que nos protege de los listillos de la clase, de los malotes y los chulos, de esos maltratadores que se presentan como líderes.

Ciencia, pensamiento (pensamiento compartido) historia, solidaridad: solo con eso nos protegeremos del tsunami. O eso, o que cada uno se pille un flotador, a ver qué pasa. O eso, o Bolsonaro y Puigdemont.

7 comentaris:

  1. Pues tenemos que tomar aire, esto deprime como tu dices y no conozco a nadie de mis amigos que piensan como yo (mas o menos) que no lo estén.... Una pena, pero como dices tú cada vez que se nombra a la bestia ésta acaba apareciendo, una pena, y mucho miedo, la bestia se cargó las libertades y podría volver a hacerlo pues esto es su porqué de su existencia. En fin maestro, estaremos atentos. Y gracias por hablar (escribir) clarito y muy entendible.Salut, como dice Miquel---

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    1. La bestia está muy cerca: https://youtu.be/mpjL6XPXT50

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  2. Esto no empieza esta temporada, LLUIS. Llevamos años incubando el huevo de la serpiente. Esto empezó cuando dos personas (que no partidos) se dejaron de hablar. Aznar y Pujol.
    Mientras Aznar cerraba los pasos a la investigación de Banca Catalana y en compensación Pujol le votaba los presupuestos, esto se iba fraguando. Pasó lo que tenía que pasar, actuó la Ley, y con ella los jueces y el poder Judicial, pues guste o no, aquí hay separación de poderes.

    Y no hemos parado; desde tito Florenci y la Madre Superiora hasta la Gurtel y la financiación de la sede del PP sin pagar IVA. Y de esto va la cosa. De esconder y ocultar. Y el paso adelante fue el imaginarse un estado propio, con unas leyes a dedos y una hacienda particular con los hombres fuertes puestos a dedo.

    243.000.000.000 (doscientos cuarenta y tres mil millones de pesetas del 1981 aún no han aparecido de Banca Catalana. ¿Saben ustedes qué juez llevaba el caso?. Y eso es el poder y la ultra derecha. Sino hubiera habido este desfalco, no creo que aquí hubiera habido revolución ninguna. No se hace la revolución con funcionarios.

    Los demás movimientos de la ultra derecha en el Mediterraneo son por las migraciones. El miedo a repartir lo que se tiene, a bajar de salario, a quedarse sin pensión, a menguar la sanidad. Siempre el miedo que es manipulado por las derechas.

    Otro caso significativo es Brasil. Y aquí si esto en fuera de juego. Es un país donde hay más negros que blancos, más mujeres que hombres y una altísima cantidad de fabelas o barracas, como se quiera llamar, y sin embargo votan ultra. Hace falta un estudio a conciencia.
    Salut

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  3. Bueno, una parte del "Puigdemont European Tour" lo financiamos todos los catalanes indirectamente a través de la maltrecha sanidad catalana. Josep Maria Matamala Alsina, el "amiguito del alma" que acompaña y financia a Puigdemont en su "duro" exilio, tiene empresas relacionadas con el "catering" y los suministros a varios hospitales catalanes.

    Y mi paso por el hospital estos dias, me ha hecho comprobar en persona la clase de negocio que es, debido a la mediocre calidad de los suministros de viandas.

    Los "negocios" de los convergentes van bastante mas allá de lo que ha aparecido en los casos del "tres por ciento", y lo que me sorprende es que no haya salido a la lúz mas porquería y dineros injustificables. Aquí ha habido y aún hay bastante mas corrupción de la que conocemos.

    Si se hiciese una auditoria a fondo y razonada del Institut Catalá de la Salut, alucinaríamos.

    Están jugando con la salud de todos nosotros, y con la profesionalidad y el buen hacer del personal sanitario.

    La incompetencia, la desidia y la corrupción de la política tradicional alimentan al "monstruo", que ofrece soluciones mágicas y simples a problemas complejos.

    Que tengamos suerte.



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    1. Ne deberíamos olvidarnos, que por si los convergentes fuera, aún se estaría pagando un euro por receta, de tal manera que si te recetan tres medicamentos pagarías tres euros más el coste correspondiente.
      Sino se hubiera suprimido, hoy ya iríamos al euro con vente, no lo dudes.
      No estoy en contra de cobra la parte proporcional a la pensión que se cobra, no puede haber nada gratis, todo lleva un coste, en lo que no estoy de acuerdo es que ese dinero que en teoría tendría que ir para la sanidad se utilizó para otros menesteres, como quedó explicitado por los jueces.
      Por cierto, se quedaron con más de 18 millones de euros que nunca se han devuelto, como tampoco se han pagado las extras del 2013 y 2014 en sanidad (junio y diciembre) y de las que nadie dice nada ¿donde está la pasta?..el Boi Ruiz sabe mucho de esto, junto con su amigo el Mas.

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  4. No se que dir. Que has pres. Si estas malalt o que? Com pots comparar democrates amb ultres? Com pots igualar a algu homofob i militar que recolza la tortura anb un exiliat? Els de ciutadans cada cop esteu mes malalts

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    1. Ara sóc jo el qui no entén res. Generalment no responc comentaris anònims o pseudònims, pero una intriga em corrou: de veritat no entens com es pot comparar la ultradreta d'un país amb la ultradreta d'un altre "país"?

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