2 de set. 2017

Omar y el sexo

Resultat d'imatges de sammy and rosie get laid

El curso pasado fui tutor de un grupo de primero de Primaria. El nivel de primero me gusta mucho: en ese nivel, la mayoría de los niños y las niñas aprenden a leer y a escribir. Aprenden a descodificar el mundo de letras que les rodea y descubren que con esas letras se pueden crear mundos nuevos. Crear mundos nuevos con tan solo escribir palabras, palabras que los otros pueden leer para entrar en nuestro mundo y habitarlo. A esta edad, los niños y las niñas descubren la literatura, el poder creador de la palabra escrita. Descubren el mundo humano. Intervienen por fin en el mundo y dejan de ser bebés.

A principios de curso, elegimos a los representantes de la clase, los "delegados". Salió elegido Omar. Omar es un niño empático, parlanchín, simpático, preguntón, guapo, buen chaval, sensible y con mucha curiosidad por el mundo.

A veces imagino como puede ser el futuro de Omar y me pregunto si no podría ser que su elección como delegado le juegue una mala pasada, en el futuro.

Tal como piensa el lector, Omar es de familia musulmana. Su padre y su madre son de Marruecos. En la escuela le enseñan catalán, algo de castellano y un poquitín de inglés, de modo que su familia le ha apuntado a la escuela de la mezquita (dos tardes entre semana y el sábado por la mañana). En la escuela de la mezquita aprende el árabe con el Corán como único libro. A Omar le gusta más la escuela de cada día porqué se divierte más, pero no percibe conflicto alguno entre las dos escuelas y le parece que todo va bien. Tiene siete años.

Durante algunos años, Omar crecerá casi feliz y es muy probable que siga siendo elegido representante de su grupo varias veces más. Tanto Omar como las niñas de su clase se harán mayores y a él le gustarán algunas más que otras, y llegará el día en que se fijará en una de ellas. En una en especial. Omar soñará en hacerse novio de esa niña especial. Pongamos que la niña en quien Omar sueña despierto se llama Rosa. Rosa en vez de Malak, en vez de Fatim, en vez de Salma. Y pongamos que la familia de Rosa se entera de que es un Omar quién pretende a su niña. Un Omar en vez de un Francisco o de un José. Ni tan solo un Kevin-Alfonso. No, nada de eso. Es un Omar.

Omar descubrirá que no es posible ser novio de Rosa y recordará lo del "moro" que le sueltan a veces y él no entiende muy bien, no lo entendía pero ahora comprende por fin, como en un fogonazo, como cuando Saulo se cayó del caballo en el desierto, abatido por el rayo de la iluminación. Ni su familia ni la de ella les permitirán ser novios, y casi todos los compañeros lo verán mal.

En ese instante, el tiempo y el espacio se detienen.
Omar se encuentra en una encrucijada, en un instante sin retorno.

Quizás se rebelará, Omar, contra su familia y contra la familia de ella, y contra el entorno del barrio. Quizás un Shakespeare futuro escribirá una versión de Romeo y Julieta pensando en Rosa y en Omar, o aparecerá un Hanif Kureishi en Cataluña, capaz de contarles algo así a los pocos que leen. O quizás no habrá tragedia ninguna, y los dos afrontarán el amor pase lo que pase y se irán a retozar por las afueras de esa ciudad catalana tan gris y tan fea que ahora parece bonita y brilla en la oscuridad, felices y sedientos de placer, felices de sentir ese placer intuido a medias que ahora desborda sus cuerpos. Quizás hablarán de formar una familia, e imaginarán que tendrán hijos, quien sabe, e irán al cine, a merendar -a ver qué nos dan por dos euros con veinte-, pasearán en silencio y concentrados en el roce de las manos, sudorosas y enlazadas, porqué no hay nada que importe más en el mundo que el tacto de esa mano que acaricia la mía. Todo lo demás importa una mierda.

Pero.

Pero quizás Omar no se rebelará si no que, en vez de eso, agachará la cabeza. Quizás renunciará a Rosa y a las demás rosas, y desde ese instante regará la semilla de la frustración que crece para ser la flor escalofriante del odio. Y quizás alguien, resentido y malintencionado, recogerá el odio de Omar. Lo hará en la mezquita o en la calle, y a los diecesiete Omar alquilará una furgoneta y se llevará por delante a una veintena de turistas de Barcelona y luego se dejará matar por la policía (otra vez el rayo, relámpago cargado de realidad como plomo que abate), y cae, abatido, cuando simula que es un tipo muy peligroso que lleva un cinturón de explosivos de pega, porqué lo que quiere Omar es eso, la muerte. En el instante de la muerte, Omar se imaginará que la familia de Rosa no se opuso a su noviazgo y que follaron mucho siendo novios y luego se casaron, y tuvieron hijos en ese lugar inhóspito llamado Cataluña pero al fin y al cabo es donde caímos, y caímos de pie, que ya es mucho pedir. ¿Verdad, Rosa?

[Eso podría ser un relato periodístico, o un relato de ficción. O una novela de no ficción. Quién lo sabe. Es el relato de un fracaso: de Omar, de Rosa y de una sociedad que no supo o no pudo evitarlo. Algún día deberemos pensar si Cataluña es una tierra de acogida, si lo ha sido alguna vez.]

12 comentaris:

  1. Es terra d'acollida, i de molts, de gairebè un 70% de la seva població, a vegades se t'en va la olla, a més no has parlat de Puigdemont en aquest escrit. Casum dena!

    ResponElimina
    Respostes
    1. És que no vull parlar mai més d'aquest homenet...

      Elimina
  2. Ho has descrit tal i com jo ho he imaginat

    ResponElimina
    Respostes
    1. Me n'alegro molt...! Li vaig donant voltes al tema.

      Elimina
  3. Me da miedo especular, y eso que la Metafísica es mi asignatura preferida. pero me da miedo.
    No quiero ir más allá, no se si hago bien o hago mal. Quizá porque soy un cobarde, o porque ha llegado un momento que no logro comprender el porqué de ciertas actuaciones. ( Te pongo un ejemplo, llegaría a comprender que un terrorista se tire contra un coche policial -representa el estado, la represión...-, pero no comprendo como se puede matar un niño de tres años en nombre de no se quien) ; y es por esto, amic Lluis, que releyendo tu entrada, bien expuesta, eso si, no me atrevo a decir nada.
    Porque por otra parte, y aquí si estarás de acuerdo, tu formas parte vital de OMAR, y tu, y tu sensibilidad si formas parte , por esa empatía que conllevas, de tierra de acogida, en la que has puesto el gusto y las ganas para que el niño, al otro día de la clase coránica, vuelva a enlazar la "L" con la "a", y se le abra un mundo nuevo, pero habrá sido gracias a ti y los maestros de primaria, que con su mimo y su acogida hacen que en un futuro puede entenderse con Rosa en el mismo idioma, y este no será el árabe.
    No se si me he explicado.
    Un beso grande, muy grande, muy grande.
    Salut

    ResponElimina
    Respostes
    1. Gracias, Miquel. Como ves, solo planteo dudas y preguntas. Ni entiendo bien lo que veo ni pretendo decir nada más que mi perplejidad y mis dudas.

      Elimina
  4. Com sempre he esborrat el que escric tres cops, no tinc remei. Lluís m'agrada el text. Igual que he llegit que no parlaries més d'aquell "senyor" i m'agrada molt, crec que no cal insistir tant en els nois terroristes morts o abatuts. En este mundo, mientras todo pasa fuera de nuestras casas, todo es como una película, pero cuando nos tocan a la puerta, entonces, todo es horror y tristeza. Incluso llegamos a hacer tonterias como llenar un coche de policía de flores, cuando es su trabajo...també em fa por aquesta massificació dels falsos sentiments.
    Salut i petons
    Olga
    Pd: el meu perfil surt com anònim x què no sé publicar-ho d'una altra manera!!

    ResponElimina
    Respostes
    1. Gràcies, Olga! He d'aprendre molt i tu m'hi ajudes. Les flors als cotxes de la policia les he obviat, com pots veure. Les puc entendre una mica, però em sorprenen i em fan pensar en l'Orwell i en els rendiments de la propaganda del terror. Espero que tots anem aprenent.

      Elimina
  5. Aquest homenet és el President de la generalitat encara que porti un motxo al cap. La seva esposa ha estat acollida com molta altra gent de moltes altres contrades, sense cap problema d'integració, per què el problema en aquest cas no som els d'aqui, ni l'escola, ON APRENEN MOLT CASTELLÀ i una mica de català, sino els moros que dius tu que els hi diuen i que ja els hi deia Mossen Cinto. Ells són el problema, no nosaltres que portem anys i panys acollint gent d'arreu sxense capo problema. Et recordo que - aquest si que era un homenet - Montilla va ser president de la Generalitat, això, nomès por passar aquí i a la Gran Bretanya. A Estats Units si penses en Obama és una altra història, Obama és blanc.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Francesc, ara em desconcertes una mica. Sóc daltònic i cinfinc alguns colors, però... Obama és blanc? N'estàs segur?

      Elimina
  6. aixó et pot interessar:

    http://www.elmundo.es/opinion/2017/09/02/59a99167e5fdeae7258b45c2.html

    ResponElimina
    Respostes
    1. L'article de Gregorio Luri que enllaces és interessant (com tots els del Luri) i dóna moltes dades bones per a un bon debat, que és el que ens cal. Tan de bo tinguem debats intel·ligents i no altres opcions.

      Elimina