1 d’ag. 2019

¿Quién teme a Baby Junqueras?


Se nos avecina el 11 de septiembre cual tormenta de fin de verano, y los dos partidos procesistas * andan a la greña. Este agosto no habrá paellas transversales: cada partido organiza la suya y desea que la paella del adversario contenga gambas caducadas o mejillones rellenos de mercurio. O de estroncio, uranio o polonio, o de ambos tres elementos a la vez: les regalo el gag a los del Polònia. El argumento toma visos de posible novela criminal (que no voy a escribir): estoy seguro de que a más de un junquerista se le ha ocurrido la idea de asesinar al señor de Waterloo, del mismo modo que a más de un waterloísta (no confundir con "waterpolista") se le ha ocurrido que Junqueras podría morir en un rocambolesco lance presidiario, a ser posible.

El asesinato de un preso (en el patio, en las duchas, cayéndose del tejado) es un tema concurrido en la literatura penitenciaria y muy común en el cine ídem, así que tretas y trucos y patrañas para inspirar un crimen en el talego son de fácil encontrar. Más difícil resulta imaginar como se resuelve el asunto de Waterloo. En los aledaños de Waterloo no hay barrancos ni carreteras peligrosas como la del Garraf, en las que resulta fácil simular un accidente accidental. Hace un tiempo se difundió una noticia (posiblemente falsa, pero la cosa quedó ahí) según la cual Puigdemont temió ser envenenado por un falso admirador de Lérida que le obsequiaba con unos dulces típicos del terruño. Según la misma fuente, el prófugo regaló los pastelitos a su escolta personal, gesto que le honra y que le equipara a sátrapas famosos de la historia, aquejados de la misma paranoia: emperadores romanos, faraones, líderes soviéticos, etc.

Me contaron, hace un tiempo, la posibilidad de que el gobierno chino desee eliminar al hombre de Waterloo, porque se posicionó a favor de una región china que, a veces, amenaza con la secesión. Eso fué un gesto innecesario (¿qué se le habrá perdido en China?). Un gesto quizás instintivo per a todas luces imprudente, ya que dicha región, secesionista intermitente, es de religión musulmana y eso lleva de cabeza a los estrategas y a los servicios secretos de las grandes potencias interesadas en debilitar a la China. Según me susurran, el secesionismo de la región asiática está financiado por la Cía, nada más y nada menos. Cuando uno se mete en esos berenjenales nunca sabe como puede terminar. Pero es fácil imaginar que puede terminar sufriendo un extraño accidente. Eso es algo muy peligroso: ahí está la enorme literatura de espías (¡leanse a John Le Carré, no me lo van a reprochar jamás!) o la saga del Bourne, de la cual vi 20 minutos de una de sus cintas: en cuanto cortaron para la publicidad me pasé al canal que daba un episodio repetido de "The Big Bang Theory".

Bueno, voy a dejar de lado el asunto de los chinos musulmanes y la Cía, no vaya a ser que sea yo quien sufra un accidente extraño en una noche de esas, cuando bajo las basuras al contenedor de la esquina y amanezco dentro del contenedor con el cuello torcido y una nota de suicidio escrita en cirílico atada al gaznate por el cordón de un zapato fabricado en Israel y comercializado en Lituania.

Así estamos en la triste Cataluña, soñando argumentos folletinescos para evadirnos, para liberarnos de la triste realidad cotidiana, y a la espera de la Ley Aragonès, una ley regional de privatizaciones a mansalva que hará palidecer al mismísimo Casado y enrojecer a Rivera, aunque no al imperturbable Abascal, demasiado entretenido viendo el último capítulo de "Mujeres asesinas de maridos" en el canal Ten. Eso también es un gag que les regalo a los chicos de Polònia, que andarán por Menorca. Aunque a mi, lo que me gustaría de veras es que me fichase José Mota. Me gusta más el Mota, ya ves.

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(*): En la nómina de los partidos procesistas he soslayado a la Cup. Me explicaré, para no granjearme las iras de este grupo aficionado a la bronca. Creo que la Cup es el único grupo independentista de veras, por lo cual no se merece ser tildado de "procesista", que es otra cosa. Aunque sigo a la espera de que me cuenten como puede ser uno (o una) de izquierdas y nacionalista la vez, creo que ellos, en su infinita candidez, son separatistas. Una vez conocí a un vegetariano militante y ultraortodoxo al que pillé en una barbacoa jartándose de morcillas, chuletas y carrilladas, amén de un par de chorizos criollos y alguna chistorra pamplonica. Me argumentó con un largo y tedioso discurso sobre las excepciones, la tolerancia, la síntesis marxista, el feminismo inclusivo, la teoría de cuerdas, la virginidad de Marie Curie y otras lindezas ideológicas. Mientras se zampaba una costillita de cordero me citó a Hannah Arendt, momento en el que se atragantó y tuvimos que llamar al Servicio de Emergencias Médicas, patrocinado por La Caixa.

2 comentaris:

  1. La cosa no debe ir muy fina en cuanto el terruño autóctono de Junqueras, Sant Vicent dels Horts, ha cortado el emolumento anual a la Asociación de Municipis Per l´Independencia, una especie de contribución a la saca del sr de Waterloo. Ahora vienen los retrueques, los escraches y las negaciones a participar en el próximo setiembre.
    Esto se pone interesante, nos recordará a esas luchas en el ring, americanas, protagonizadas por los "Sacamantecas" contra los "Enmascarados". Quien gane será lo de menos, lo bueno será ver el pabellón medio vacío. Al tiempo.
    Salut

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  2. Cuanto menos, apetitoso:

    https://cat.elpais.com/cat/2019/07/31/cultura/1564594965_550995.html

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