5 de des. 2016

Anemia y colesterol en la literatura catalana

Resultat d'imatges de parla en catala

Hace muchos, muchísimos años, el por entonces presidente Adolfo Suárez soltó que la lengua catalana era válida para hablar en familia y hacerles mimitos a los críos, pero que no era útil para hablar de ciencia. Sucedió al principio de aquel fenómeno paranormal y fraudulento llamado "Transición", y que tanto les gustó a los señores políticos de la época. (Pujol estaba que se moría del gusto a la par que Roca, quien hoy es el abogado de la Infanta).

La respuesta de los poderes fácticos catalanes (eso que ahora llaman "sociedad civil") fue tan contundente y unánime que, poco después, Suárez se retractó. La retractación de Suárez acalló el debate y todo el mundo quedó satisfecho en Cataluña, puesto que el valor del catalán ya no estaba en entredicho. Visto desde hoy, creo que desaprovechamos una gran oportunidad para analizar, dialogar y buscar soluciones.

Cuando Suárez soltó su torpedo, el país salía de una dictadura militar en la que la lengua catalana estuvo prohibida para el uso público, en la educación y en los medios. La mala situación de la cultura catalana tenía una buena excusa. Se toleraba con moderación la edición de libros en catalán a medida que el régimen flaqueaba. Franco, ya senecto, debió pensar que si la burguesía catalana me pide flexibilidad para con la lengua catalana no puedo negárselo más, ya que me ayudaron mucho y bien en mi cruzada contra la clase obrera, el comunismo, los ateos y los anarquistas. Franco y sus amiguetes catalanes habían exterminado a la clase obrera catalana, de modo que, en teoría, solo le era posible escribir en catalán a la intacta burguesía de misa: Salvador Espriu, Foix y demás señoritos lletraferits de obra tan inútil como prescindible.

Durante la dictadura, sin embargo, se publicaron buenas obras literarias. Algunas de ellas escritas desde el exilio. Ojo al dato; en México, Argentina, Chile, etc. Los países citados no lo son al azar. Hay que pensar qué y quién escribía allá. Y ¿quienes si no los hijos de la burguesía catalana se fueron a esos países para "cooperar" con ellos para labrarse un currículum de burguesitos enrollados a su vuelta, después de hacer exactamente nada y nada más que nada?

Cuando se produjo la "apertura" en la Transición, el aluvión de literatura catalana fue tremendo. A mi casa llegaban novelas, traducciones, poesía, ensayo, historia... Un torrente de papel impreso en catalán que mis padres compraban por encima de sus posibilidades económicas y lectoras, ansiosos por leer y sobretodo por demostrarles a sus hijos que la lengua que les legaban era una buena lengua, con mucha cultura detrás y un gran porvenir. Mi padre y mi madre fueron dos ingenuos maravillosos: creían en eso y en el ascensor social.

Pero pasaron los años, y tras la euforia vino el tedio. Hace ya muchos años que se presiente, algo va mal. Y en los últimos años, peor. La producción literaria catalana está en declive. Se escribe y se edita mucho, pero casi nada trasciende ni emociona ni provoca cortocircuitos en la mente de los lectores. El ensayo está ausente y la novela languidece entre novelitas y prosa breve, de entretenimiento.

El profesor de la UB Jordi Llovet lleva años advirtiendo del declive, y lo achaca en parte a la falta de inversión: se traduce poco pensamiento, poco ensayo. Grandes autores de las ideas contemporáneas apenas tienen traducción al catalán. La producción propia flaquea. Busquen a Zizek en catalán y ya me dirán. Che altro c'è. Llovet también acusa al giro nacionalista de la cosa catalana, porqué el soberanismo que nos oprime es un movimiento que se mira a si mismo ensimismado y se excluye del mundo mientras, narcisista y onanísticamente, celebra como grandes cosas las cosillas propias: confunde lo propio con lo bueno, siguiendo la tradición de los nacionalismos de corte fascista. Primer els de casa. Com Montserrat no hi ha res, Margarida Aritzeta és igual o millor que Asa Larsson.

El exceso de azúcar obtura la circulación y al final paraliza el corazón. En un artículo reciente, Llovet casi implora: "¡dejen de exportar castellers y bastoners, y empiecen a importar pensamiento y literatura!".

En 2014 se editaron decenas de docenas de libritos sobre la guerra de 1714 (incluso vi "La cuina de 1714", con supuestas recetas feudales). Todos basura. Y ni una sola traducción de Baumann, ni de Klein, ni de .

A mi se me hace cada día más farragoso leer un buen texto literario escrito en catalán contemporáneo. Lo más atrevido, vivo, brillante y locuaz que leo en esta lengua sigue siendo Verdaguer, Juli Vallmitjana, Paco Madrid, Joan Perucho... Manuel de Pedrolo, Josep Maria de Segarra o Blai Bonet me parecen más vivos que los vivos de veras. Por no hablar de Miquel Bauçà. En el caso de la poesía, la galaxia que se mueve alrededor de Enric Casasses es un asunto aparte, el único asidero que nos queda. Pero... ¿la poesía nos salvará? ¿Cuántos lectores tiene ese género?

El asunto pinta feo. No sabría decir si la cultura catalana necesita entrar en la UCI o recostarse en el diván del psiquiatra. No andaba desencaminado el que hace poco pedía a gritos un barco cargado de psicoanalistas argentinos (de la escuela lacaniana, añadiría yo) para Cataluña.

A todo eso hay que decir que hay pequeñas editoriales valientes, que traducen y apuestan sus pocos dineros por traernos cultura de calidad. Hay varios ejemplos pero solo voy a nombrar dos: Edicions del Periscopi i Raig Verd, cuyo valor es de categoría épica y de los cuales ni mu en Tv3. Esas editoriales viven al límite del abismo.

Por otra parte, leo a escritores catalanes de expresión castellana (lo digo así, aún sabiendo que escribo en ridículo) que me ofrecen una prosa de alta calidad, capaz de explicarme como es el país en donde vivo.

Dejo algunas preguntas:

  • ¿hay algo en la misma lengua que dificulta la literatura? ¿Se ha perdido el catalán como lengua para la creación literaria de calidad? ¿Ha perdido vivacidad? ¿Porqué suena tan pobre y cahabacana y campechana la mayor parte de lo que se publica?
  • ¿tiene algo que ver con todo eso la "normalització lingüística"? ¿Qué papel ha jugado Omnium Cultural y su secuestro de la lengua? ¿La guerra contra el castellano -y contra el bilingüismo- nos ha empobrecido? ¿Cómo se explica que, tras tantos años de inmersión lingüística en la educación y de gasto en Tv3 las ventas de libros en catalán representen el 30% de lo que se vende? ¿El público lector lector es refractario por rebeldía o porqué lo que se escribe en catalán es incapaz de despertarle interés?

Hablando de todo eso hace poco con un amigo indiscutiblemente culto y ponderado, me dijo, lacónico, que la literatura catalana debería enmudecer por un tiempo, ponerse a leer y a formarse. Yo diría que podría aprovechar el tiempo para reflexionar, también, sobre el propio vehículo, sobre la lengua. En estos momentos, veo más respuestas en los buenos traductores (y traductoras) que en los creadores de literatura.

Hay que leer lo que se escribe fuera. Más allá del Ebro (y del Atlántico) existe una literatura de muy alto nivel. Pocos días atrás hablé con un escritor diletante que se propone retos raros, por puro placer. Y por ese motivo intenta traducir a Roberto Bolaño al catalán. Me dijo que, a veces, esa tarea le parece imposible. Si eso es así se debe a alguna anomalía del catalán. Esperemos que sea una patología curable.

Mientras tanto, y ya que soy felizmente bilingüe, voy a seguir leyendo a mis queridos charnegos y a mis amados sudacas.

5 comentaris:

  1. Jo trobo a faltar els llibres estúpids del 1714

    ResponElimina
    Respostes
    1. Algun dia en farem la llista. Avui he citat "La cuina del 1714", que em sembla un bon exemple de l'estupidesa sobiranista. Se'l devia comprar l'Artur per fer-se un truita de patates feudal a casa?

      Elimina
  2. "...porqué el soberanismo que nos oprime es un movimiento que se mira a si mismo ensimismado y se excluye del mundo mientras, narcisista y onanísticamente, celebra como grandes cosas las cosillas propias: confunde lo propio con lo bueno..."
    Aquí está el quit del meollo, Lluis. Te voy a contar un secreto: hay un recóndito que salió este domingo en La Vanguardia, en la página de cultura, junto con otros doce escritores catalanes, bajo el título de "Los futuros premios Cervantes". Este recóndito, no ha salido en el libro de EERR, porque no se ha considerado a la postre un escritor recóndito. Él se creé reconocido. Con lo que nos demuestra no ha entendido nada.
    Puedo decirte, sin temos a equivocarme que es un ensayista mediocre, pero claro, está metido en el all i oli del mejunje.

    Por otra parte, hay una recóndita castellana (exquisita), que es la mejor traductora de Perucho (¿quién lo iba a decir ?), está en su biografía , dentro de EERR.

    Por último, recuerda que a la reunión de Berlín de escritores catalanes fueron los que fueron representados por Quim Monzó, pero obviaron invitar a Mendoza y a Marcé (premio Cervantes en aquel entonces), con lo que se el asunto, como todos los asuntos, se politizó. No es catalán el que no escribe en el idioma de Pujol (president honorable en aquel momento).
    Salut

    ResponElimina
  3. M'agrada que hagis citat l'editorial Raig Verd. Fan una gran tasca. Et recomano el recull de contes "El cementiri dels reis menors" de Zoran Malkoč amb traducció de Pau Sanchis.
    Una traducció del croat al català.
    És un recull poètic, cru i potent i també amb tocs d'humor molt negre perquè tots els protagonistes són supervivents i perdedors en plena postguerra croata.
    Les petites editorials fan una gran feina però molts cops és testimonial.

    ResponElimina
  4. M'agrada que hagis citat l'editorial Raig Verd. Fan una gran tasca. Et recomano el recull de contes "El cementiri dels reis menors" de Zoran Malkoč amb traducció de Pau Sanchis.
    Una traducció del croat al català.
    És un recull poètic, cru i potent i també amb tocs d'humor molt negre perquè tots els protagonistes són supervivents i perdedors en plena postguerra croata.
    Les petites editorials fan una gran feina però molts cops és testimonial.

    ResponElimina