1 maig 2013

Sin noticias


Cuando cae agua del cielo está sucediendo algo. Algo raro y maravilloso.

-Vistas muy de cerca las cosas adquieren una curiosa apariencia abstracta -digo.
-Vaya noticia! -exclama Andrei- Eso lo descubrió Kandinsky, por nombrar a alguien cercano en el tiempo. Aunque Demócrito, hace unos dos mil cuatrocientos años...

Llueve y he olvidado el paraguas en el trabajo. En los dos últimos días me he cruzado en la calle con dos viejecitas que son la viva estampa de mi madre. Una en Sabadell, la otra en Barcelona. El mismo andar, el mismo gesto de duda o de perplejidad. Ese pelo blancuzco y más bien desaliñado, la chaqueta pasada de moda. Y unos zapatos completamente inadecuados para surcar las calles mojadas. Recordé la infrecuente obstinación por mostrar la pobreza, una rara reseña de aquél olvidado Jesús de los pobres del mundo que jamás heredaron.

Cuando cae agua del cielo está sucediendo algo muy raro y maravilloso. Hemos aprendido a exorcisarlo llamándolo lluvia y contándolo como un fenómeno científicamente explicable. Pero es algo muy raro. Llevo varias noches soñando en que mi madre me cita en su casa para recriminarme cosas, cosillas de la vida.

Esto no sería nada interesante sino fuese porqué ella lleva muerta 27 meses. Este siete en la cifra me da que pensar, así como que 2+7 sumen nueve. Fin de un ciclo.

Hoy, al llegar a clase, Luis ha pegado un salto, se ha colgado de mi cuello y me ha abrazado con sus miembros huesudos. El jueves es mi cumpleaños! me ha gritado. Le he prometido que el jueves lo celebraremos, claro, que estoy contento de asistir al cumplimiento de sus doce primeros años, tan primeros. He pensado que el jueves será día 2 de abril de 2013, y esos números suman 3, inicio, número divino (2+4+6= 12, 1+2 = 3).

Pero en verdad mi impulso era arrodillarme y levantar los ojos al cielo para implorar piedad. Al dios cobarde e irresponsable. Al dios que nos inventó y nos dejó tirados.

Sólo nos tenemos a nosotros, murmuro. Me cubro con mi mantita de cuadros en el sofá frente al televisor donde dan una cinta mediocre: Al cruzar el límite. Intensamente de noche. Llueve.

6 comentaris:

  1. És igual que tinguin 12 o 18 anys -com són els alumnes que tinc- que ho volen celebrar, aliens a la realitat que ens envolta. O potser la continuïtat dels rituals és el que ens empeny a tirar endavant sense adonar-nos de res mentre acabem d'alienar-nos mirant pel·lícules, llegint, redactant...?

    ResponElimina
    Respostes
    1. Em faré aquestes preguntes que fas... i no sé pas a quina conclusió arribaré.

      Elimina
  2. no hi ha res a celebrar, això fa anys que ho vaig assumir, resistim aquí.... encara no entenc perquè. Hem perdut.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Possiblement hi ha poc a entendre. Tot i això, quan tens 12 anys no cal entendre, n'hi ha prou amb viure.

      Elimina
  3. sembla que l'esperit o el fantasma de ta mare té molt bon gust quan tria la música per citar-te a casa vostra i recriminar-te coses. diria que són retrets sense importància... que en realitat el que vol és poder trobar-se amb tu de tant en tant i demostrar-te que cadascú mos tenim a natros mateixos però que ella també està amb tu. potser no és la millor manera de dir-te com t'estima... però tu ja saps que vos estimeu.

    eren avui los dotze anys de Luis? no estem a l'abril... potser no és diví, però 2 i 5 fan set.

    una abraçada, lluís

    ResponElimina
    Respostes
    1. Ostres! gràcies per descobrir la pífia numèrica...! Ara no sé si arreglar-ho o deixar-ho tal qual. De vegades aquests errors donen una dimensió nova i inesperada als textos, sí, ben pensat... crec que deixo l'error. Alea iacta est.

      Elimina